Esta curiosa fotografía que parece la entrada a una cueva en realidad se trata de óxido de aluminio nanoporoso, formado a partir de un proceso electroquímico, y tomada con un microscopio electrónico.
El óxido de aluminio nanoporoso, se utiliza como materia base para la fabricación de sensores, dispositivos de almacenamiento y aislantes.
Para poder hacernos una idea de la escala real, en la barra de la izquierda se muestran 60 micras, es decir, 60 millonésimas de metro. Esta fotografía fue nominada como una de las mejores fotografías científicas en un concurso que organiza cada año la revista alemana FOCUS.
fuente:scienceblogs.de
RSS


