Alemania se está replanteando su política exterior con América Latina. Según leo en Deutsche Welle, el ministro exterior alemán y vicecanciller, Guido Westerwelle, del partido liberal (FDP) declaró ante embajadores de diversos países de la región que Alemania ha de recuperar el papel que antaño jugó como principal socio comercial de muchos países latinoamericanos.
No es de extrañar este giro en la diplomacia alemana, pues los pronósticos de crecimiento del mercado Europeo, que es donde se dirigen principalmente las exportaciones alemanas, no son muy alentadores por culpa de la crisis económica del 2008 y los altos niveles de endeudamiento en los que tuvieron que incurrir muchos países europeos para mantener a flote -al menos de momento- sus respectivas economías. Este elevado nivel de deuda hace que Europa no sea un mercado especialmente atractivo para uno de los mayores exportadores de bienes de equipo como es Alemania.
Latinoamérica tiene una crecimiento económico previsto de alrededor del 5% para los próximos años, muy superior al magro 1% que se prevé en Europa, por lo que la maniobra de la diplomacia alemana es bastante lógica, tratando de establecer un marco político-comercial adecuado para que las empresas germanas puedan llevar sus productos a la región.
Lo que ocurre es que abrir nuevos mercados es una labor de años, y no basta con tener los productos listos para su comercialización, sino que hay que construir una buena red de distribución y contactos, bien con socios locales o con recursos propios. El Gobierno Alemán está haciendo su parte, luego la empresas han de hacer la suya.
El tiempo dirá si Alemania logra asentarse en un mercado tradicionalmente liderado por empresas españolas (Telefónica y Santander, como paradigma) y en menor medida por las estadounidenses, lo que sí espero es que -al igual que está haciendo China desde hace ya un tiempo- los gobiernos de la zona no sólo procuren la entrada de productos de Europa, sino también de tecnología y know-how que permita con el tiempo contribuir al desarrollo tecnológico de América Latina.
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