Malas noticias para lo que volamos regularmente con AirBerlin: la aerolínea alemana planea -y nunca mejor dicho- subir el precio de los billetes.
Según palabras de su director general, Joachim Hunold, AirBerlin está obligada a aumentar sus tarifas para mantener sus márgenes de beneficio. Según Hunold, no se trataría de ganar cuota de mercado, sino de simplemente mantenerse en zona de beneficios, tras unos años donde la guerra de precios que empezaron las low-costs redujo los márgenes operativos a la mínima expresión.
Según la aerolínea, de una facturación total de 836 millones de euros, sólo quedan 17,5 millones de beneficio operativo (es decir, a partir del cual hay que hacer frente al pago de acreedores, si los hubiese, y hacienda, con lo que el beneficio neto, es decir, lo que se embolsa la empresa es aún menor).
Que el sector del transporte aéreo de pasajeros es uno de los menos rentables del mundo es algo que no nos pilla de sorpresa, pues hace ya tiempo que los pasajeros viajamos casi todos en clase turista y con aquella aerolínea que ofrece mejores precios. Parámetros como puntualidad, extravío de maletas o seguridad no sirven para diferenciar la oferta y el cliente es básicamente sólo sensible al precio. Si a esto le sumamos que por culpa de la crisis actual muchos que viajan por motivos de trabajo han cambiado la clase business -tradicional maná de las aerolíneas- por la turista, no es de extrañar las penurias que están pasando en el sector.
Personalmente pienso que AirBerlín está en su derecho de intentar poner el billete tan caro como estime conveniente como parte de su política empresarial. Otra cosa es que lo consiga, pues en mercados tan competitivos como el suyo, los precios vienen dados por la competencia. Y más ahora, que con la más que posible fusión entre Iberia y British Airways seguro que la nueva aerolínea estará interesada en hincar el diente en el suculento mercado alemán.
Comentarios recientes