¿Os imagináis un coche que sea capaz de aprender de los hábitos de su conductor, que sea capaz de almacenar las rutas habituales y proponer por iniciativa propia el rumbo a seguir, en cuanto el conductor le da a la llave de contacto? Pues esto es el objetivo del proyecto ILENA (Intelligente Lernende Navigation, o navegación inteligente con aprendizaje, traduciendo del alemán) que llevan a cabo ingenieros de BMW en Múnich.
El proyecto se basa en el hecho estadístico de que la mayoría de los desplazamientos siguen patrones muy regulares. Concretamente según este grupo de investigación de BMW, el 80% de los desplazamientos sólo se realizan a cinco destinos diferentes. Es decir, que –como parece razonable- aquellos que sólo usamos el coche para ir a la oficina entre semana y alguna escapada ocasional el fin de semana somos muy predecibles a la hora de coger el coche. Una persona que el lunes y el martes sale de casa a las siete y conduce hasta su oficina, lo más probable es que el miércoles a la misma hora se disponga a ir al mismo sitio.
Sobre esta idea, los investigadores de BMW han diseñado un sistema de inteligencia artificial que en función de parámetros como el peso corporal medido con sensores en el asiento o información del teléfono móvil a través de la interfaz bluetooth es capaz de reconocer a los distintos conductores habituales del vehículo, y atendiendo a la hora del día buscar en su base de datos la información sobre su rutina de viajes, para, proponer un destino más que probable. ILENA puede incluso llear la agenda del conductor desde un iPhone o Blackberry como parte del proceso predictivo.
El sistema ILENA no se limita solamente a ahorrarnos la molestia de teclear el destino en el GPS de abordo, acción que no lleva más de 10 segundos si tenemos el destino almacenado en el navegador. Además, todos sabemos que la verdadera ventaja de los GPS en los coches es guiarnos precisamente en aquellas rutas que no conocemos. La ventaja de ILENA es otra bien distinta: la navegación predictiva.
El sistema se encuentra conectado a diversas partes del automóvil, permitiendo por ejemplo ajustar dinámicamente parámetros como temperatura de refrigeración del motor. En caso de coches eléctricos, el sistema controla que la ruta elegida se encuentre dentro del radio de autonomía del vehículo o pase por algún punto de recarga. Según los tests, con ayuda de la navegación predictiva se logra ahorros en el consumo del coche de entre el 5 y el 10 por ciento.
Aunque según BMW el software logra un porcentaje de acierto del 80% a la hora de predecir las rutas, el proyecto está aún en fase de experimentación. Para todos lo que nos movemos en coche regularmente aún tendremos que seguir introduciendo a mano el destino en nuestro GPS durante algún tiempo hasta que ILENA pase a producción.
¿Os imagináis un coche que sea capaz de aprender de los hábitos de su conductor, que sea capaz de almacenar las rutas habituales y proponer por iniciativa propia el rumbo a seguir, en cuanto el conductor le da a la llave de contacto? Pues esto es el objetivo del proyecto ILENA (Intelligente Lernende Navigation, o navegación inteligente con aprendizaje, traduciendo del alemán) que llevan a cabo ingenieros de BMW en Múnich.
El proyecto se basa en el hecho estadístico de que la mayoría de los desplazamientos siguen patrones muy regulares. Concretamente según este grupo de investigación de BMW, el 80% de los desplazamientos sólo se realizan a cinco destinos diferentes. Es decir, que –como parece razonable- aquellos que sólo usamos el coche para ir a la oficina entre semana y alguna escapada ocasional el fin de semana somos muy predecibles a la hora de coger el coche. Una persona que el lunes y el martes sale de casa a las siete y conduce hasta su oficina, lo más probable es que el miércoles a la misma hora se disponga a ir al mismo sitio.
Sobre esta idea, los investigadores de BMW han diseñado un sistema de inteligencia artificial que en función de parámetros como el peso corporal medido con sensores en el asiento o información del teléfono móvil a través de la interfaz bluetooth es capaz de reconocer a los distintos conductores habituales del vehículo, y atendiendo a la hora del día buscar en su base de datos la información sobre su rutina de viajes, para, proponer un destino más que probable. ILENA puede incluso leer la agenda del conductor desde un iPhone o Blackberry como parte del proceso predictivo.
El sistema ILENA no se limita solamente a ahorrarnos la molestia de teclear el destino en el GPS de abordo, acción que no lleva más de 10 segundos si tenemos el destino almacenado en el navegador. Además, todos sabemos que la verdadera ventaja de los GPS en los coches es guiarnos precisamente en aquellas rutas que no conocemos. La ventaja de ILENA es otra bien distinta: la navegación predictiva.
El sistema se encuentra conectado a diversas partes del automóvil, permitiendo por ejemplo ajustar dinámicamente parámetros como temperatura de refrigeración del motor. En caso de coches eléctricos, el sistema controla que la ruta elegida se encuentre dentro del radio de autonomía del vehículo o pase por algún punto de recarga. Según los tests, con ayuda de la navegación predictiva se logra ahorros en el consumo del coche de entre el 5 y el 10 por ciento.
Aunque según BMW el software logra un porcentaje de acierto del 80% a la hora de predecir las rutas, el proyecto está aún en fase de experimentación. Para todos lo que nos movemos en coche regularmente aún tendremos que seguir introduciendo a mano el destino en nuestro GPS durante algún tiempo hasta que ILENA pase a producción.
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